Otro Remender que cumple a rajatabla con todas las claves de lo que se espera de un Remender.
Creación de un universo tan original como atractivo que nos atrapa desde la primera página, un frenético comienzo lleno de ritmo y un dibujante tocado por los ángeles, en este caso Bengal, para poner todo en imágenes.
Todo surge en torno a la idea de darle una vuelta a la idea de Superman como deidad, pensando en lo que pasaría si los Kent fueran realmente unos tarados a cargo de una secta encaminada a cambiar la sociedad.
Divertida, espectacular y capaz de mantenerte enganchado pese a algún que otro giro argumental marca Remender.






