Me encantan estos trampantojos comiqueros. Una portada que sobrepasa lo curriño que nos conduce a un interior donde la historia interior no solo nos lleva por otros derroteros sino que lo hace de una manera que nos descoloca totalmente con momentos que rozan lo absurdo dentro de la genialidad.
Por momentos desconcertante. Divertida a ratos. Todo el tiempo sumamente inquietante.
Con un punto de reflexión humanista (o quizá tendríamos que decir animalista) y filosófica y con una clara intención por parte de los autores de contar lo que quieren contar sin preocuparse mucho de alcanzar un público masivo.
Si buscáis lecturas diferentes no dejéis pasar este manga en formato tomo único.







