miércoles, julio 11, 2012

Jirón Negro: Origen



Refrescante lectura, no clasificable ya como sorpresa, puesto que La revolución de los pinceles ya había dejado bien claro el talento creativo de la pareja Busquet-Mejan.

Al igual que en La revolución, y situando la acción en un indefinido entorno histórico, los autores nos ofrecen una historia de doble lectura. Por un lado, nos dan una trama de aventuras no exenta de acción, luchas con espadas y demás elementos propios del género, pero también, de una manera más subrepticia, nos ofrecen una sátira de ese mismo género de aventuras, e incluso del género superheroico, con reminiscencias a otras míticas series como Cerebus o La mazmorra.

Este origen del Jirón Negro nos presenta a un antihéroe cuyo único interés es buscarse la bolsa de oro con la que pagarse sus vicios, entre los que no podían faltar el alcohol y las mujeres. Si añadimos a la ecuación que este protagonista es un vampiro vendido a menos, o mejor dicho, que nunca llegó a ser, y metemos a la inquisición de por medio, el resultado no puede ser más satisfactorio.

Alegra saber que los autores ya trabajan en una segunda parte de las aventuras de este Jirón, personaje que llega a nuestra vida lectora con intención de quedarse.

Lástima que en el apartado gráfico, muy solvente y bien resuelto por Mejan en gran parte del álbum, no se vea un esfuerzo extra por rellenar tantas escenas que tienen lugar sobre estancias o parajes reducidos a un blanco folio. Por supuesto que estas escenas, narrativamente, funcionan perfectamente, pero no sé si es que me hago viejo o qué, pero yo echo de menos esos bonitos fondos tan característicos del mercado franco-belga.

Gustará a todos aquellos que disfrutaron de obras como La mazmorra y también recomendable para aquellos que no se quieran perder el nacimiento de uno de esos personajes llamados a permanecer con nosotros mucho tiempo.

1 comentario:

Josep dijo...

Muchas gracias por la reseña. Me alegro de que os haya gustado :)