Pues me ha encantado ver a David Rubín pasándoselo teta. Porque se nota que se lo ha pasado bien dando forma a la versión en cómic de Ace of spades. Tampoco lo culpo, porque quién no se lo puede pasar bien dibujando o leyendo un western extraño que mezcla el terror, la violencia, el humor negro y la música rock.
Un proyecto transversal que nace de un juego de cartas para el que Rubín realizó las ilustraciones y con el que conectó tanto que se lanzó a hacer un complemento en forma de cómic en colaboración con Benja Amorín.
A partir de esto, pura diversión y desenfreno gráfico. Sin muchas más pretensiones. Tampoco las necesito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario