lunes, enero 25, 2016

El puerto prohibido



¿Es posible amalgamar en un solo relato la poesía de Blake, la aventura de Stevenson y el rigor académico de O'Brian? Es más, ¿es posible hacerlo en forma de cómic? La respuesta, positiva, nos la dan Teresa Radice y Stefano Turconi con su trabajo en El puerto prohibido.

Un cómic de esos que enamoran desde el primer vistazo. Así es como podríamos definir esta obra. Un relato que se mueve por los caminos de la intriga, la aventura, el amor y otros parajes que mejor será que cada lector descubra por sí mismo.

Un trabajo con extensión de obra clásica (más de 300 páginas) pero que como todo buen relato que lleva al enganche se despacha en un suspiro, algo a lo que contribuye el aseado y dinámico estilo animado de Turconi con un dibujo a carboncillo de gran belleza.

Resumiendo, un acierto más de la cantera Dibbuks que en esta ocasión se fueron a buscar un tesoro a las tierras italianas y de allí llegaron con El puerto prohibido.

Lectura recomendada para todo tipo de lector con especial atención a aquellos afines a los ambientes de aventuras marinas.