Dejando a un lado la maestría de la obra original no se me ocurre una mejor adaptación al lenguaje del cómic de la obra teatral de Federico García Lorca que la que han perpetrado María Badía y Salva Rubio.
Respetando la esencia e incluso los textos originales de las obras teatrales; Bodas de Sangre,Yerma y La casa de Bernarda Alba, consiguen mantener la independencia de cada una (a lo que ayuda el gran trabajo con el color realizado por María Badía) en la parte de la trama pero tomándose pequeñas licencias para darle un unidad al conjunto por medio del personaje de Lorquiana.
Cualquier excusa para recuperar el universo lorquiano del feminismo, la España vaciada, la opresión patriarcal, el sufrimiento de la mujer y el eterno retorno de la venganza, la represión, la frustración y la muerte, siempre tiene que ser bienvenida pero si se hace con el acierto de este Lorquiana, el entusiasmo se duplica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario