lunes, noviembre 16, 2015

Los equinoccios



Os hablaba la semana pasada de Los corazones solitarios, un nuevo Pedrosa que no era tan nuevo, y las casualidades del mercado quieren que hable hoy de Los equinoccios, verdaderamente el último Pedrosa.

Un álbum de innegable belleza exterior, algo que comprobaremos al abrir el libro, pero que también cuenta con una gran belleza temática. Un trabajo ambicioso, en algunas partes incuso experimental,  en el que Pedrosa quiere dar un aire de obra literaria al conjunto, tanto en los recursos formales como en el poso, ritmo y temática.

Los equinoccios forma parte de esa escuela de historias corales, de corte intimista, donde las vidas de diversos personajes se muestran ante nuestros ojos durante el periodo temporal de las cuatro estaciones de un año sin aparente conexión argumental entre ellas. Este punto de partida le sirve a Pedrosa para jugar con las propuestas gráficas y la paleta de colores en función de la estación que esté tratando en ese momento, combinándolas con fragmentos de textos literarios y páginas de cómic con solo imágenes y sin texto.

Los equinoccios es una búsqueda, tanto en lo formal, con un Pedrosa explorando los caminos menos transitados del cómic, como en lo temático, donde los personajes que protagonizan la historia se ven inmersos en una búsqueda vital que no saben a donde los llevara, al igual que el lector, que comenzará esta historia  sin una idea clara de cual sera el destino final del viaje que propone Pedrosa.

Recomendable para los habituales seguidores de Pedrosa y para todos aquellos intrépidos lectores que no tenga miedo a nuevos tipos de lecturas y sensibilidades.