martes, noviembre 15, 2016

Juliette: Los fantasmas regresan en primavera



Con Rosalie Blum, Camille Jourdy se ganó un hueco en nuestro corazón comiquero con una historia que se podría definir como de costumbrismo mágico, fuertemente respaldada por una preciosa y delicada apuesta gráfica que tras un estilo naif aportaba mucha más madurez y complejidad de lo que a priori podría parecer.

A simple vista, Juliette se podría ver como una continuación natural de las aventuras de Rosalie Blum. De nuevo un personaje femenino y una miscelánea de estrambóticos personajes que pese a su excepcionalidad, acaban estando anclados a nuestra más inmediata realidad. Pero en esta obra, rica en detalles y en  segundas lecturas, Camille Jourdy va un poco más allá en su labor como narradora gráfica, ofreciendo una obra, si cabe, aún más compacta, más madura.

La familia, los amigos, la angustia de Juliette... una excusa perfecta para que Camille Jourdy nos vuelva a ganar para la causa en una más que reconfortante lectura.

Gustará a todos aquellos que disfrutamos con Rosalie Blum.

Fantásticas las páginas dobles que acompañan a toda la obra y que funcionan a modo de frescos sumarios de la trama.