martes, enero 24, 2017

Black OP



Dentro de una ficción política más conectada a la realidad de lo que quisieramos, el guionista Stephen Desberg se saca de la manga un thriller de espionaje en el que, en plena Guerra Fría,  la CIA se alía con la mafia rusa con el fin de impedir el triunfo del comunismo en la Unión Sovietica.

A través de varias décadas, con diversos saltos temporales y geográficos y con un punto de partida en unas fraudulentas elecciones presidenciales en Florida, un trama digna de las grandes novelas de Le Carré no es ofrecida ahora en formato integral con un primer tomo que sería la mitad de la primera temporada.

Una serie de corte clásico francobelga y que con toda seguridad va a  entrar en el radar de los aficionados a otras series del estilo como son las clásícas XIII o Largo Winch.