lunes, mayo 30, 2016

Drifter




Norma sigue con su acertada política de apostar por las series de ciencia ficción en su mayor parte sacadas de la cantera yanqui de Image. En los últimos tiempos nos hemos deleitado con títulos como Ciencia Oscura, La carta 44, Nowheremen, Low... Drifter es la última propuesta con este perfil.

En la literatura de contraportada hacen referencia a la mítica cabecera Metal Hurlant como una de las referencias de este Drifter y la verdad es que esta comparación no es para nada desacertada puesto que leyendo las historias de este cómic, se vienen a la mente las clásicas historias de ciencia ficción que pudimos ver en su día en Zona 84, Cimoc o la mencionada Metal Hurlant.

Abram Pollux ha estrellado su nave espacial en un planeta apenas habitado. Los pocos colonos viven de la minería y se reúnen en el pueblo para protegerse de las extrañas criaturas autóctonas y los peligrosos fenómenos atmosféricos. Pollux no sabe qué hace aquí, ni por qué un enmascarado le ha disparado, ni si podrá abandonar con vida este planeta olvidado.

Una trama que tiene su principal atractivo en la intriga inicial de qué es lo que le está pasando a nuestro protagonista. ¿Por qué se estrella su nave? ¿Quién le disparó? ¿Por qué?¿Quienes son sus habitantes?

Muchas incógnitas que son el principal motor de la lectura mientras nos adentramos en este nuevo universo y empezamos a conocer a los habitantes y criaturas del mismo, pero en las que también podemos encontrar una parte negativa, puesto que los interrogantes crecen y las soluciones a dichos enigmas no llegan en la misma medida, algo que puede alentar o desconcertar a según que tipos de lectores.

A mi, personalmente, la lectura me dejó con ganas de más y en el balance los pros son muchos más que los contras.

De la parte gráfica, poco que decir. Solo es cuestión de abrir el cómic y echar un vistazo para caer rendido a la evidencia.

Muy recomendable para lectores que gusten de lecturas exigentes y en las que la trama no es previsible desde el inicio.