lunes, junio 13, 2016

Little Tulip



Cuando nos acercamos a una obra realizada por Boucq tenemos claro que el disfrute gráfico está totalmente garantizado. Si además en esta obra colabora con uno de sus guionistas fetiche, Jerome Charyn, la garantía es todavía mayor.

Charyn realiza un guíón que se mueve por los terrenos que tan bien domina, a medio camino entre el el polar y los registros históricos. Una trama que nos lleva del Nueva York de los años 70 a los gulags rusos de los años 50. El nexo común de la historia, Pavel, un enigmático personaje que se nos presenta como un afamado tatuador que poco a poco nos va desvelando los secretos de su vida.

Mafias organizadas y destierros políticos se mezclan con asesinos en serie, Violencia física y moral. Una historia tan cautivante como estremecedora y en la que el propio Charyn tiene la capacidad de introducir pequeños momentos de reflexión sobre la esencia y el amor por el  dibujo.

Una álbum en formato one shot, ampliamente recomendable y que cualquier lector se puede llevar a casa sin miedo a ser decepcionado. Si además disfrutamos con el dibujo de Boucq, entonces la alegría va a ser doble.