jueves, marzo 12, 2009

Somber

Una lástima que esta adaptación de la saga literaria La guerra de los espejos tenga como responsable de la parte gráfica a Ben Templesmith. Y ojo que esto es una apreciación personal e intransferible. Con ello no valoro las aptitudes de cara al lápiz de este dibujante, sino que expreso mi poca admiración por su trabajo, tanto pasado como presente. Digo lo de lástima, porque realmente la historia de la guerra de los espejos tiene todo lo necesario para engancharme, pero el dibujo de Templesmith consigue, por momentos, sacarme totalmente de la historia.

En todo caso, como sé que este dibujante tiene muchos admiradores, para todo ellos, que podrán disfrutar por igual historia y dibujo,o os comento de qué va esto. La cuestión es que el señor Lewis Carroll nos contó en su novela un versión sesgada de la verdadera historia de Alicia. Al parecer, la princesa Alyss tiene que abandonar el reino de Marvilia cuando este sufre un ataque. La madre de Alyss, la reina Genevieve, ordena a su escolta personal, Somber Logan, que coja a la niña y la ponga a salvo en el mundo de los humanos, nuestro mundo. Así lo hace, con la salvedad que atravesando el estanque de las lágrimas, los dos viajeros se separan. Alyss llegará a nuestro mundo, concretamente a Londres, donde vivirá entre los humanos, conocida con el nombre de Alicia, y donde entrará en contacto con el escritor Lewis Carroll, al que le contará su historia. Mientras, nuestro protagonista Somber, llegará al París de 1859 con una sola idea en la cabeza; recuperar y poner a salvo a la princesa.
Pero Somber no tardará en darse cuenta que los peligros del mundo al que acaba de llegar no tienen mucho que envidiar a los de Marvilia. Los adeptos de la Imaginación Negra harán todo lo posible para que la princesa Alyss no pueda volver a su reino y reclamar lo que es suyo.

Esta es la verdadera historia de Alyss, nuestra Alicia, y del fiel escolta real, Somber Logan.