martes, noviembre 21, 2006

Estafados


Tomando como antecedente su primera obra larga, Malas Ventas, no me coge de sorpresa esta segunda entrega proporcionada por Alex Robinson y publicada aquí por Astiberri con el nombre de Estafados.
No me sorprende haber pasado uno de los mejores ratos de lectura de los últimos tiempos, con una historia de artesano, de esas que has leído mil veces pero que no por eso te dejan de deslumbrar, e incluso de sorprender, con cada página.

Un recurso ya trillado. Varios personajes, sin aparente conexión, van mezclando sus historias, sus tramas individuales hasta formar una sola línea narrativa.
Varios personajes que están unidos simplemente porque de una u otra manera están siendo estafados. Estafados por sus amigos, por sus amantes, por gansters de tres al cuarto o incluso estafados por ellos mismos.

Aquella colección de buenas intenciones que fue Malas Ventas, se ve superada y perfeccionada en Estafados.
Mucha gente le echa en cara a Robinson que no es un buen dibujante.
Discrepo, aunque sería una discusión inútil. Lo importante es que sobretodo es un buen narrador. Un excelente narrador, que sabe lo que quiere contar y sabe como contarlo.
Tirando de una narración clásica cuando es necesario o improvisando maneras experimentales en otros.
Las páginas de este tebeo se podrían estudiar en academias como manual sobre recursos narrativos. Recursos que son llevados más allá de una mera copia y dándoles personalidad propia.

Pero vamos, tampoco penséis que este tebeo es solo apreciable a un nivel técnico. No, lo más importante es que Robinson nunca se olvida de contarnos una historia. Los recursos están al servicio de la narración y no son simples artificios.
Y vaya historia que nos cuenta!!!
Hacía tiempo que no me sentía enganchado de tal manera. Enganchado por los personajes, llegando un momento que no te importa tanto lo que está pasando sino que lo importante es que sigan pasando cosas.

Un roquero venido a menos sumergido en una crisis creativa. Una camarera con problemas de autoestima y metida de lleno en un conflicto amoroso. Una chica en busca de su padre.
La manera en que están construidos y desarrollados estos personajes es lo importante, lo que saca a este tebeo de la media, elevándolo a las alturas.

La progresión como autor de Alex Robinson es exponencial. Si ya su primer trabajo apuntaba maneras, en este pule las aristas para dejarnos una obra redonda, de esas que serán recordadas con el tiempo.

2 comentarios:

kiendred dijo...

pues ya lo he leido y suscribo al 100% el comentario: a veces no es lo qué cuentas sino cómo lo cuentas.

mirtamirta dijo...

quiero más cómics así! qué placer más grande leerlo, de verdad